56. ENTRE LA ESPADA Y LA PARED
(PARK ETHAN)
El jet lag me taladraba el cráneo, pero la adrenalina era un chute de energía. Me había pasado el día entero con una sonrisa de plástico pegada a la cara, dando entrevistas y posando para fotos. Todo un teatro. Por dentro, solo existía Ariana, su llegada a Tokio, la conversación que nos debíamos. Yu-jin me había presionado hasta el límite para que cumpliera con mis obligaciones, recordándome las nefastas consecuencias legales si me negaba. «Como si me importaran las consecuencias ah