112. TE AMO
(SARAH MILLER)
Lentamente, como si un imán invisible nos atrajera, Ethan se acercó a mí. Su mano se deslizó suavemente por mi brazo hasta alcanzar mi mano, entrelazando nuestros dedos. Su tacto era cálido y firme, transmitiéndome una seguridad que necesitaba desesperadamente. Cerré los ojos por un instante, respirando profundamente su aroma, una mezcla de sándalo y un toque sutil de su perfume. Cuando los abrí, su rostro estaba a solo unos centímetros del mío.
El beso, suave al principio, se in