72. VAMOS A DARLO TODO
(PARK ETHAN)
—¡Obedece, maldito Park Ji-hoon! —escupió Ha-neul, con la cara roja de furia. Levantó la mano, con la clara intención de golpearme. Su cuerpo estaba tenso, listo para descargar su ira. El olor a sudor y frustración se intensificó en la sala, haciéndome sentir aún más pequeño e indefenso. Su respiración era agitada y sus ojos resplandecían furia. Su gesto era amenazante, lleno de rencor. Añadió, con la voz llena de veneno—: Quédate quieto, no busques a la modelo y obedece.
—¡Ha-neul!