Mundo ficciónIniciar sesiónDayana se sorprendió; pero al ver que él se había equivocado, incluso le causó gracia. El rostro pálido del chico al distinguirla no tenía precio. Le costó trabajo contener la carcajada - ah - pensó en qué responder - mi hermana saldrá en un momento, espérala aquí y la verás - se dio la vuelta, justo cuando la sonrisa se formó en su rostro.







