Mundo ficciónIniciar sesiónDebido a que la reunión era seria, Dayana dejó la caja en la mesa para luego ocupar el asiento disponible en la otra. Benjamín no se inmutó, tenía los ojos cerrados; mientras recostaba la cabeza en sus manos unidas - ¿tenemos algunas peticiones?
-Aún no. He estado pensando en repartir boletines -dijo Josep quien era el más preocupado por el club.
 







