20. HIJA
Cuando Trinidad despertó le dolía todo y tenía su cabeza incluyendo los ojos vendados. Estaba desorientada y sólo los sollozos de alguien a su lado escuchó. Movió la mano a la cual sintió llena de agujas provocándole un gran dolor, que hizo que se quejara, para al momento sentir que la persona que lloraba a su lado, venía corriendo a su lado.
—Trini hija, Trini. ¡Doctor, al fin despertó! ¡Doctor, enfermera, señor Muñóz…!
Escuchó la voz emocionada de su nana, seguida de muchos pasos de personas