—Lentamente tome posesión de su boca, me enterneció saber que no sabía besar era tan torpe, me daban ganas de comerle completo, cada acción que hacia me elevaba un poco más. Lamí el lóbulo de su oreja, olí su cuello la fragancia varonil que desprendía era embriagadora sus leves jadeos me incitaban a seguir besando
—Mi piel anhelaba e toque de sus expertas manos, sentir la suavidad de su piel recorriendo la mi piel, el vino se subió a mi cabeza, pero sabía exactamente lo que hacía y quería no de