Capítulo 2

Nos dispusimos a salir de mi casa y cada quien tomó su lugar en el carro de mi madre, Milan manejaría y aunque íbamos algo apretados, todo estaba bien, cuando pasamos por aquella casa amarilla perteneciente a la familia Woodwryn, no pude evitar sentir nervios y nostalgia a la vez. Cuando llegamos al cine, todos nos bajamos en la entrada principal, Milan había ido a estacionar el carro, el aire chocaba contra mi rostro, era frío, y sentía como si mil agujas se incrustaban en mis mejillas.

—No lo puedo creer —dice Warren acomodándose los lentes— esto si que se va a poner bueno.

—¿A qué te refieres? —pregunta Charlotte buscando algo en su bolso.

—Chicos volteen —Toby se estira.

Todos volteamos y observamos a todas partes para tratar de encontrar aquello de lo que hacía referencia Toby y Warren. Y al hacerlo mi mirada localizó a Erick, con un grupo de chicos, los conocía solo de vista, siempre estaban al lado de Bastian, eso significaba solo una cosa, que si sus amigos estaban aquí, él también, eché un vistazo rápidamente a todas partes pero no lo encontré, entonces, mi mirada choca con la de Erick, quien al verme sonríe y comienza a acercarse hacia mí, junto con sus amigos, los cuales parecen divertidos por algo.

—Esto se va a poner de infierno —Thara sonríe.

Mi corazón comienza a latir con fuerza y las manos me tiemblan un poco. No tenía nada en contra de Erick, pero Milan llegaría en cualquier momento y no quería que pelearan.

—Hola Crys —me saluda Erick con una enorme sonrisa de oreja a oreja.

—Hola —le respondí amablemente.

—Me da gusto verte, desde que estamos de vacaciones no nos hemos visto —Erick se acomoda pasmosamente los lentes y eso me hace recordar a Warren.

—A mí también me alegra verte —esta vez le sonrío espontáneamente.

—¡Vaya, así que tu eres la famosa Crys! —me dice un chico de tez morena— es un placer conocer a la chica de Bas.

—¿Qué? —abro los ojos como platos.

—Perdón, quise decir a la ex de Bas —me responde aquel chico aclarándose la garganta mientras observaba a Erick.

—Disculpa, ellos son los chicos —Erick se hace a un lado para que los vea mejor— preséntense con Crys.

—Yo soy Alan Tramtill —dice el mismo chico que dijo hace un momento que yo era la chica de Bastian, era alto, fornido, tez morena, cabello café oscuro, ojos negros— un placer conocer en persona a Crystalle Bellowk.

—Mi nombre es Jesse Hamilton, he escuchado mucho de ti, mucho gusto —se presenta un chico alto, delgado, tez clara, cabello oscuro, ojos café.

—Que hay guapa, yo soy Karl Valantine, y veo que los rumores son ciertos, eres toda una belleza —me dice en tono seductor un chico alto, tez apiñonada, ojos oscuros, cabello café claro.

—Te daré el honor de que sepas quién soy yo, nena, mi nombre es Romel Ferhunth y quien se mete con Bas, se las ve duras conmigo —me amenaza un chico de estatura mediana, algo robusto, tez clara, ojos café, cabello rubio oscuro.

—Disculpa a estas bestias Crys, no saben comportarse decentemente, y están nerviosos por conocerte en persona —Erick suelta una leve carcajada— pero ellos son los chicos, todos somos amigos de Bastian.

—Uff, los chicos malos de la universidad bajando a hablar con la plebe —dice charlotte sarcásticamente.

—Cuando quieras hermosa, te muestro que hasta los más populares tratamos con la b****a escolar —responde Romel con un brillo en los ojos.

—Eres hombre muerto —Charlotte estaba furiosa.

—Te estoy esperando preciosa —Romel dijo entre risas burlonas.

—¡Basta! —gritó Erick seriamente— estamos frente a Crys, no creo que quieran tener problemas con... Bueno ya saben, compórtense.

Los cuatro chicos guardaron silencio, y mis amigos estaban algo incómodos, por lo que debía hacer algo por terminar con este espectáculo.

—Un gusto conocerlos, pero es tiempo de que nos retiremos —comienzo a decirles.

—¡Espera Crys! —me detiene Erick— ¿tienes un momento?, necesito hablar contigo.

—Ummm, no sé.

—Será rápido, lo prometo.

—Lo que tengas que decirle a Crys, dilo frente a todos —Toby habló por primera vez en tono molesto.

—Prefiero que sea a solas —Erick lo mira desafiante— Toby.

—Vale —pongo los ojos en blanco— solo unos minutos.

Erick y yo nos alejamos unos cuantos metros, precisamente en un callejón algo oscuro, era de noche y hacía algo de frío.

—Crys, ¿has hablado con Bas? —me preguntó con cautela.

—No, ¿por qué tendría que hablar con él?.

—Solo era curiosidad, pienso que deberían hablar y arreglar sus diferencias —Erick se mostraba serio.

—Él me falló —le reclamo sin sentido alguno— me ha insultado y tratado mal.

—Pero tú te acostaste con Milan, y sabes tan bien como yo que ellos no se llevaron bien nunca.

Auch, eso era cierto y por milésima vez me sentí mal por haberme acostado con mí mejor amigo, entendía las razones de Bastian, pero el me falló más veces.

—Eso lo sé —suspiré— ya es tarde, soy novia de Milan, y odio a Bastian.

—Mientes.

—No miento —aparto la mirada de él.

—Claro que mientes, tu lo sigues amando y creeme, él te ama más que a su propia vida.

—¿Te lo ha dicho? —le pregunté con un aire de esperanza.

—Crys, no hace falta que lo diga para darse cuenta que lo traes loco de amor, escucha, Bastian es un chico que no perdona, y mucho menos una infidelidad de esa magnitud, Crys, te acostaste con su enemigo de amores, ¿tienes idea de como se sintió?, todos sabemos que es un cabrón, pero ese idiota te ama de verdad, y no me gusta verlo sufrir.

—Yo...

—No digas nada, solo piensa bien y recapacita lo que estás haciendo —Erick me sonrió— en el fondo es un buen chico.

—No sé, estoy confundida.

—Dime... ¿Amas a Milan?.

—¿Eh? —aquella pregunta siempre trataba de evitarla— pues...

—Con eso me has respondido todo —Erick tenía un brillo de curiosidad en los ojos— ahora dime... ¿Amas a Bastian?.

—Si...bueno no... —comienzo a ponerme nerviosa— es un...es un...patán, bobo, y...

—Y lo amas Crys, te cueste lo que te cueste tienes que aceptarlo, lo amas, esa es tu realidad —Erick me dio un abrazo espontáneo— ya no te sigas mintiendo.

Estaba a punto de contestarle algo cuando a lo lejos vi a Bastian, nos veía furioso y se acercaba a paso veloz.

—Vaya, Crys, ¿tan rápido le pones los cuernos a tu novio Milan? —dijo Bastian con aire burlón.

—Bastian... —Erick puso los ojos en blanco.

—Por cierto...¿dónde está? —Bastian me observaba fijamente— siempre está como sombra detrás de ti.

—Que te den —le aventé una mirada furiosa, y después le sonreí a Erick— adiós Erick.

—Cuidate Crys —alcancé a escuchar la voz de Erick al darme la media vuelta y alejarme.

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