Mundo ficciónIniciar sesiónEl resto del camino Milan guardó silencio, y para mí eso estaba bien, lo que menos quería era hablar de Bastian, en cuanto le dije que ese cretino se había revolcado con la zorra de Reachel, su expresión cambió por completo, se veía preocupado y molesto por algo más. Incluso cuando hicimos la parada en la tienda para comprar algunas cosas, no cuestionó el q







