Guilherme Werkema
Estoy cabreado con mi maldita pelirroja celosa. Si hubiera sabido que estaba tan celosa no le hubiera dicho nada, ahora estoy aquí con ganas de gritar y decirle que se quite esa tontería de la cabeza y que la amo. Estoy completamente loco por ella. ¿Por qué Letícia no ve que yo hice todo para que volviera y que no era solo por nuestra hija? ¡Maldición! Era para ella también, porque estoy locamente enamorado.
Maldita sea, fue tan bueno hacer el amor caliente, besar ese cuerpo y