leticia fontenelle
Decidí aceptar volver a Río de Janeiro, con el cretino de mi exjefe y ahora padre de mi hija. O nunca más me dejaría sola, así dijo Gabriel, un chico muy lindo y educado, no se parece en nada a su hermano pendejo. Amaba a su sobrina y ella también lo amaba a él, no la soltaba ni por un segundo.
Sin previo aviso, el tipo cool entra con cara de pocos amigos, miró a su hermano con cara de asesino y a este, a su vez, ni siquiera le importó el baúl del gruñón.
- ¿Que decidiste? pr