Capítulo 50. Mónica
Llevo una semana metida en la oficina, tengo trabajo atrasado. Eso le beneficia a los nervios de Juanjo, porque sabe que de casa vengo a la agencia y viceversa. Sigue agobiado con mi seguridad, aunque yo le quito importancia.
Según mi amado secuestrador, por ser buena chica y portarme bien, me lleva todas las noches a cenar y luego a unos de sus locales a tomar una copa.
Marta ejerce de mami las veinticuatro horas del día, pero si tiene oportunidad, deja a mini Mónica con los y viene de visita.