Jordán no se fue de Valmira. Como parte del programa, cada semana se hacía una conferencia abierta al público. Reservó lugar con tres días de anticipación y, el día del evento, llegó tres horas antes. El Centro de las Artes tenía una sola entrada al público. Se sentó en el lugar más visible del vestíbulo, desde donde nadie podía entrar ni salir sin que él lo viera.
A las dos de la tarde empezó la conferencia. Desde el otro lado de la puerta de la sala, escuchó que el presentador pronunciaba el n