POV:Jessica
Un año después, compré un estudio de pintura con las regalías de mis libros. No era grande, pero toda una pared era un ventanal orientado al sur.
La luz de la tarde caía sobre el caballete e iluminaba también el peine de plata reparado que estaba junto a la ventana. La fractura seguía ahí. No volví a buscarle un sustituto.
El día que salió mi nuevo libro ilustrado, la editorial envió un lote de ejemplares de cortesía a varias fundaciones con las que colaboraba. En la lista estaba el