Mientras tanto en el parqueo del complejo de departamentos.
La expresión en el rostro de Dunca es indescifrable, Alonso está preocupado por su compañero que tiene la mirada perdida. El frío es abrumador a pesar de estar cerradas las puertas.
¡Biiip, Biiip!
Dunca observa el mensaje entrante. Una pequeña sonrisa de satisfacción se dibuja en su rostro. Teclea con gran velocidad.
En el piso 15, Halia escucha su móvil.
-Disculpen un momento- Les dice levantándose de la butaca que está al lado de