Sin esperar que le preguntarán más, Halia se apresura hacia el ascensor.
- «Apresúrate por favor, no quiero meter la pata»- Podía sentir los ojos de los hombres en su espalda. La espera del elevador fue una eternidad aunque solo pasaron un par de minutos.
¡Din, Don!
Halia se apresura a entrar una vez que se cierra las puertas puede respirar tranquila. Por fortuna el ascensor venía vacío.
- «Es momento de enfrentar a Kano, ¡Cielos! de los dos, él es más difícil de tratar ¿Por qué Bàba lo habrá e