Mientras tanto….
Liam y Adrián van encerrados en una perrera como cualquier criminal. Ambos hombres van en silencio. Adrián siente que las manos le sudan sin control. En sus pensamientos está su familia, el débil corazón de su madre ¿Cómo decirle a su madre lo que está pasando?
Al llegar a la estación de policía, los separan cada uno escoltado con dos oficiales. Adrián analiza que es demasiado despliegue para solo ellos dos. Lo que no sabe es que Kano les advirtió a los oficiales antes de irse