Camino de vuelta, el Royce Rolls va con velocidad constante, la carretera está bastante congestionada, sin embargo el movimiento de los vehículos es fluida. Dentro del auto permanece un silencio cómodo. Es evidente que están cansados por el viaje.
La piel de Halia había logrado broncearse un poco, Dunca no deja de observarla por el espejo retrovisor, Halia ya se había dado cuenta pero no se sentía incomoda con su mirada.
Cuando se van acercando a la calle principal que conduce a la mansión Koya