El olaje es fuerte, la brisa del mar trae un aroma agradable que da una sensación de tranquilidad a Halia.
En su cabeza repasa las palabras de Dunca
- «¡Rayos! ¿En qué momento me metí en este lío? No puedo, no tengo derecho arruinarle la vida a Dunca de esta forma»- Halia no deja de mirar a Dunca pensando que contestarle.
Dunca acorta la distancia entre ellos, le acaricia el rostro. El calor de su mano es bastante agradable, como no siente rechazo por parte de ella Dunca acerca su labios para b