Mundo ficciónIniciar sesiónMe arme de valor y me acerque a él.
—¡Austin!—él volteo—Ya me tengo que ir... está a punto de amanecer—explique.
—¡Rayos! Cierto, ya es tarde. Descuida... En menos de diez minutos, juro que estarás en tu casa—dijo y me llevo hasta su moto. Nos subimos y partimos a toda velocidad a mi casa.







