Sentí cierto alivio en el momento en que empezamos a retirarnos del lugar, sin embargo, mi nerviosismo volvió a brotar al darme cuenta que Beta Sirius iría con nosotras. Salimos de la prisión y Ayla me habló, mientras esperábamos a que Beta Sirius llegara.
- Violet… ¿Puedes decirme qué es lo que ocurre contigo?
- No lo sé… de verdad, Ayla, no sé que me ocurre – le dije muy descolocada, intentando respirar profundo.
- Tu tienes una pareja predestinada ¿Lo olvidas? Me has dicho que sabes que es