Aprovechando que Caín estaba distraído, fui hasta donde se encontraba Myriam y la desaté, ella por conexión mental me habló.
- “Ya era hora que llegaras…” – me dijo ella
- “Siquiera podrías haberme contactado para ponerme sobre aviso ¿No lo crees? – le repliqué.
- “Solo pon a los chicos a salvo y yo me encargaré del desgraciado hijo de perra…” – me dijo con gran ansia en sus palabras. Se notaba que estaba deseosa de destruir a aquel lobo en mil pedazos
Mientras Myriam hablaba conmigo, esbozab