Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz del sol se colaba entre las blancas cortinas, sus párpados se abrían con pesadez.
La puerta se abrió, rápidamente cerró sus ojos haciéndose la dormida. El silencio no duró mucho pues la cama se comenzó a mover de manera abrupta, irritada por los brincos se quitó las sábanas con un puntapié había despertado de mal humor y tenía un par de razones para ello.—¡Ya dejen de saltar en mi cama! —exclamó una pequeña de larga y lacia cabellera rojiza y grandes ojos de un lla






