Capitulo 34.

Si a Helios le pasa algo no se lo perdonaría, se recostó en la pared dejándose caer hasta quedar sentada en el frío piso del hospital, Artemis llegó en cuanto antes y trajo a Helios al hospital.

—¡Ah porque tenía que ser así de impulsiva y soltarle todo a Helios! —se lamentaba llorando de frustración.

Una mano se posó frente a la castaña, ofreciéndole un pañuelo, para limpiar las lágrimas. aceptó el gesto educadamente y limpió sus lágrimas.

—Mu...chas gra...cias.

—No hay de que Tranquila, He
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App