Savina
Linda apenas había abierto la boca desde que nos montamos en el helicóptero. Ya habíamos llegado a la manada y después de hablar con Alfa Mikael acordaron que nos iríamos al día siguiente. La sanadora no le había hecho mucho caso a su pareja en todo este tiempo pero cuando dijeron que le conseguirían una habitación para ella sola y la bebé, sorprendenteme, dijo que prefería dormir con Ben. Por supuesto el rapado estuvo encantado con la petición de su pareja.
—¿Crees que estarán bien? —