CAPÍTULO 58. Salir de aquí
[LENA]
Más de dos horas dando vuelta en este lugar, no encuentro mi mald... la habitación, y a nadie que me ayude. Aparte de las dos señoras que me dieron la bienvenida, no he encontrado a nadie más.
—¿Estás perdida?
Doy un sobresalto y llevo mi mano a mi pecho, sintiendo cómo del susto casi se me sale el corazón. Doy la vuelta y, olvidando que esta no es mi vida y que él es un desconocido para mí...
—¡¿Qué te pasa, idiota?! ¿Me quieres matar o qué? —exclamo.
Me cubro la boca cuando esas palabr