Anastasia mira a su madre, y luego nuevamente a Sebastián Parrow.
—estuve esperándote en casa, como pasó el tiempo, vine personalmente por ti— habla él todo caballeroso
—que guapo y romántico es tu esposo hija, como se preocupa por ti, podría usted señor acercarse por favor— pidió la señora Parker, Sebastián asiente y se acerca despacio mientras se guía con su bordón, hasta llegar a la mujer que lo espera con ansias
La señora Parker agarra la mano de Sebastián, este se tensa un poco por el atre