Las palabras de Lolita parecían haber alcanzado el punto más doloroso en el corazón de Irene.
No se pudo salvar al bebé.
Pero ella no podía negar que, incluso si el niño hubiera sobrevivido, Robin no se habría quedado.
El dolor en su corazón era casi asfixiante.
Pero para Lolita, eso no era suficiente; se acercó al oído de Irene y dijo:
—Irene, ¿todavía no lo entiendes? No eres más que alguien para pasar la noche, ¿creías que podrías ascender socialmente por tener un hijo?
Lolita rió con desprec