CINCO MESES DESPUÉS
PUNTO DE VISTA DE ANASTASIA
"¡Hola!", saludé a otra amiga de Amie que acababa de entrar con su madre.
"Son bienvenidas", me acerqué a ella y a su mamá.
"Gracias por venir".
Ella sonrió, "Era venir o tener a Kayla llorando en mis oídos todo el día".
Nos reímos y Kayla se sonrojó. Cerré la puerta y, mientras seguíamos caminando hacia la sala de estar, la vi mirando los cuadros colgados en la pared, como hace todo el mundo cada vez que entra en casa.
Sus labios se curvaro