Cualquier persona sensata se habría retirado y dejado en paz a la problemática pareja, pero este hombre…
Mis ojos estaban fijos en él mientras daba un paso igualmente amenazador hacia delante. Su cuerpo parecía aún más tenso... en alerta.
“Sé quién eres, Mark Torres. Presidente de Grupo GT. Y sé que puedes hacerme ir a la quiebra, pero eso no me impediría defender a una mujer indefensa. No puedes entrar aquí y acosar a mis clientes, seas tu esposa o no”. Sus palabras tenían ese tono subyacente