Se lo decía a Rebeca, pero miró a su nieto.
Este, poco impresionado, pero sin necesidad de que la anciana le insistiera más, se encargó de llenar el plato a Rebeca.
Rebeca: —Gracias.
La anciana añadió que había traído un montón de ingredientes tonhificantes para ellos, y que después de cenar, le prepararía a ella y Logan una buena sopa tonificante.
Rebeca no pudo negarse, así que asintió con la cabeza.
La anciana vivió un tiempo en Yukeanse de joven y de allí aprendió a cocinar una buena sopa, y