Natalia sonrió: —Ya veremos.
Eso significaba que Natalia podía venir a trabajar aquí cuando quisiera.
Logan había dado un trato tan diferente que Rebeca ya no quería entrar en detalles.
Rebeca tomó su vaso de agua y bebió un sorbo, justo entonces se dio cuenta de que había alguien de pie frente a la puerta de cristal.
Levantó ligeramente la vista.
Logan.
Dio un respingo.
Logan también la vio, y el foco de sus ojos no parecía estar en ella.
Rebeca echó la cabeza hacia atrás y vio que Natalia sonr