A decir verdad, ella no tenía ese dinero para sí misma.
Lo estaba asegurando para su hija.
Cuando Carolina creciera, le entregaría cada centavo y cada posesión que Logan le había dado.
Con esos activos, independientemente de las pruebas que le esperaran, tendría más opciones en la vida.
Varios días después, sin saber si Logan ya había regresado o no, Rebeca recibió de repente una llamada de su abogado. Le dijo que había redactado el contrato por los 3000 millones y que quería enviárselo para que