Dos días después, a mediodía, Rebeca y Romeo se dirigían al comedor para cenar cuando el celular de ella sonó de repente.
Era una llamada entrante de Logan.
Rebeca lo vio y, tras un segundo de duda, atendió: —Hola.
—La abuela está despierta.
Rebeca se alegró y dijo: —Ahora voy.
—Bien.
Tras colgar el celular, Rebeca le dijo a Romeo, que estaba a su lado esperándola: —Lo siento, tengo otra cosa que hacer, así que no iré al comedor.
Romeo miró la serie de números que tenía en el celular, vio que te