Sin embargo, se presentó aquí sin intención de unirse ni de sabotear nada.
Miró a Rebeca y le dijo en un tono familiar: —¿Vas a cenar con el señor Saucedo?
Rebeca: —Sí.
—Y vuelves luego, ¿no?
—Claro.
Le quedaban algunas cosas pendientes y tenía que volver para ocuparse de ellas.
Romeo asintió: —Vale, nos vemos luego.
Y sin decir más, se dio la vuelta para marcharse después de mirar a Hugo.
Hugo sabía que en realidad Romeo le estaba provocando.
Pues a Hugo le costaba mucho poder cenar con Rebeca,