Ryan le tendió la mano y le miró mientras se presentaba: —Ryan.
Romeo le estrechó la mano.
Entre sus miradas, ambos parecían decirse que cada uno iba a compertir justamente en la conquista de Rebeca.
Soltándole la mano, Ryan se volvió hacia Rebeca: —Te causé molestias apareciendo aquí de repente, ¿verdad?
Así era.
Pero ella dijo educadamente: —Un poco.
—Lo siento, en realidad sabía que te molestaría, pero he venido de todos modos, —dijo, después de todo, por celular, su negativa había sido muy s