Sin contestar, Rebeca acarició la cabeza de Dulce y le dijo: —No le digas a Carol que te he traído, ¿quieres?
Dulce asintió: —Sí, no hay problema.
Carol había sido mala la última vez solo porque había abrazado a Rebeca, y en realidad le tenía un poco de miedo y no solía atreverse a hablar con ella.
Y Carol probablemente seguía enfadada, pues la fulminaba con la mirada cada vez que la veía...
Logan, Natalia y Carolina parecían una familia feli.
Rebeca lo vio y la verdad era que le pareció bastant