Tras la llamada, José dejó el móvil.
Viendo el video del lanzamiento de Tylerty en la pantalla grande de su casa, se frotó la frente con dolor de cabeza.
Karen comía sus frutas tranquilamente, viendo a Rebeca dar un discurso en una ocasión tan formal e importante y además hablando como una erudita, no se sentía muy a gusto en su fuero interno mientras apagaba el televisor y decía descontenta: —¿Qué tiene ella para subir al escenario a hablar? Está robando todo el protagonismo.
Liliana respondió: