Hablando de esto, el señor García no pudo evitar suspirar: —Cabe decir que la señorita Mena es muy afortunada.
Sin dar tiempo a Rebeca y Cristian a reaccionar, el señor García dijo misteriosamente: —¿Saben? Como el equipo de la señorita Mena no consiguió avance ni haciendo hizo horas extras durante el finde, anoche, el señor Lafuente volvió a la empresa después de las siete para ayudar a la señorita Mena con el núcleo del proyecto, y por fin consiguieron algún avance.
El señor García continuó: —