James estaba recostado en su cama cuando Estela entró a su habitación.
- Ya no tienes que seguir fingiendo que estás enfermo.
James se sorprende ante lo dicho.
- ¿De qué hablas?
James se distrae acomodándose la sábana.
- No creas que no me di cuenta que tu enfermedad es una fachada. Pero ya se te acabó el teatro.
Estela dice entonando la voz.
- Llegas tarde. Robert se dió cuenta hace días.
James suelta y Estela lo observa con enojo.
- No me mires así. Lo hice por él y por nuestro status.
James