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La explicación - I
Emma
—Doctor, ¿puedo irme a casa hoy? —Fue lo primero que pregunte.
Un hombre moreno, con una bata blanca y expresión cansada me miró a través de sus lentes.
—No, señorita Walker —paso el dedo por una tablet que sostenía—. Usted está muy débil y aunque se niegue en aceptarlo, es más que obvio. A parte, necesita hidratarse y descansar, mañana pasaré a revisarla y le diré cuando puede irse.
Suspire. Odiaba los hospitales por esta razón. Los doctores creen que todos tenemos el