Mirian fue, es y será una persona importante en mi vida. Después del largo proceso de adopción recuerdo el día en que apareció en el lugar de acogida para buscarme, todavía desconfiada, pero feliz la seguí a mi nuevo hogar. Allí recibí la aceptación de mis padres. A pesar de sentirme tan rota me amaron incondicionalmente y sin prejuicios.
Supe por la psicóloga, que contrataron para ayudarme a lidiar con mis tormentos, que debía hablar, porque mi verdugo se había encargado de marcarme para toda