AVRIL STEEL
En cuanto puse el primer pie en este país, apagué mi teléfono y lo guardé, no quería recibir llamadas de John o de Derek. Conseguí un teléfono nuevo el cual usé para comunicarme con mis padres y con Alissa.
Nos recibieron en la clínica integral del doctor Chapman. A decir verdad, parecía que ya nos estaban esperando. Como prometió ese maldito doctor, la cordialidad y el profesionalismo nos acompañaron durante cada día, haciéndole estudios importantes a mi abuelo, siendo valorado