AVRIL STEEL
Con su boca en mi cuello y sus manos levantando el borde de mi falda, me arranqué la tela que cubría mis ojos. No sabía si se trataba de la oscuridad de la habitación o la presión que la tela había hecho sobre mis ojos, pero mi visión era borrosa.
Me estaba volviendo loca, una voz dentro de mí me gritaba que huyera, que lo enfrentara, pero mi cuerpo ardía, su tacto me enloquecía y deseaba más, quería sentirlo, quería que me follara. ¡¿Por qué?! Cuando metió su mano debajo de mis