JOHN FOSTER
Llegué iracundo al hotel que me había dicho Damián. Soborné al recepcionista para saber en qué habitación encontrar a Avril y cuando por fin llegué ante la puerta, no pude contener mi rabia y la pateé con tanta fuerza que chocó con la pared.
Por unos segundos me quedé sin aliento, viendo a Derek encima de Avril, moviéndose asquerosamente entre sus piernas. Al principio pensé que me había equivocado, que ella en verdad había regresado con él, como todos auguraban, pero me bastó con