AVRIL STEEL
—¿Cuánto tiempo llevas así? —pregunté aún con los ojos cerrados y una sonrisa imposible de disimular.
—Así, ¿cómo? ¿Viéndote fijamente? —dijo divertido mientras recorría el largo de mi brazo y dejaba suaves besos en mi hombro—. No me culpes, eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
Abrí los ojos para encontrarme con esa mirada tan dulce que me desarmaba. Acerqué mis manos a sus mejillas y lo atraje a mí, ansiosa por un beso que me confirmara que lo que habíamos hecho e