– ¿Sabes? – le digo a Sara para captar su atención sin embargo sigue mirando la oscura noche por la ventana del carro – cuenta la leyenda que en este sitio por las noches, se escuchan gritos – eso hace que voltee de pronto con sorpresa mientras apago el motor
– Will, es un motel – sonrío un poco
– Si, lo sé – respondo mientras nos bajamos
– ¿Que? Acaso ¿quieres que hagamos algo distinto? – la miro de reojo mientras caminamos hasta la entrada
– No precisamente – entramos y subimos directo al asc