Me encontraba recostado sobre el ventanal observándola, jugamos bastante rato eran casi las tres de la madrugada, estaba parado viéndola junto a una taza de café caliente, habíamos sacado el sillón negro que estaba en la mazmorra y lo habíamos colocado al frente del panorámico, me acerqué un poco y ella se removió entre la sabana
– ¿Qué haces ahí parado viéndome como un fantasma? – Cuestionó con voz algo ronca– Admirándote, apreciándote, y dando las gracias de que estés aquí a mi lado y por pod