Mundo ficciónIniciar sesiónAyer después de la llamada de Bautista, cuando la pequeña se despertó seguimos con su rutina, nos acostamos muertos pero felices. Abro mis ojos y lo primero que veo es a pequeña orquídea toda arrollada las dos estamos sobre el pecho de Esteban, yo tengo mi mano encima de su cuerpito. Aunque el cuarto está lleno de feromonas nuestras, me siento en paz, la acarició suavemente para no despertarla
— Buen día, veo que no era el único que extrañaba dormir con nuestra bebé — dice Esteban en






