Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapitulo 60: Besarla es el cielo.
Me lanzo y la beso con intención de hacerla sentir tan incómoda como ella lo hace conmigo, pero al tocar nuestros labios, una caricia sube por mi rostro. Con mis manos agarro su mandíbula y mi boca toma el control de las caricias prolongadas como si estuviera poseída. Sus labios son tan dulces y sueves, que me hacen poner como una piedra y a la vez tan blando como el agua del oceano. Me gusta,







